Muchos dicen que Dios está sobrando
y quieren sustituirlo por la ciencia,
son gentes de poquísima solvencia
que no viven si no están enredando.
Además de ridículos son ciegos
que no ven el fulgor de Su existencia,
aunque luego presumen de sapiencia
cuando en esta materia sólo hay legos.
No obliguemos a Dios a convencernos
uno a uno y hacerlo cada día;
es mejor emplear ojos internos
para ver la señal que nos envía,
que son sus mandamientos tan eternos
que han sido desde siempre nuestra guía.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario