sábado, 18 de agosto de 2007

ARREPENTIMIENTO

Recuerdo que de niño perseguía
a pájaros que apenas si volaban
y dentro de mi estómago acababan,
pues luego de matarlos los comía.

Gurriatos escapados de sus nidos,
alegres y felices en sus vuelos,
novatos, que no tienen los recelos
de aquellos que ya fueron perseguidos.

Me pesan tales hechos como losa
y sufro cuando vienen a mi mente,
pues creo que es una acción muy vergonzosa
por más que la practique mucha gente
y aunque sea un pajarillo poca cosa
no siento que me sirva de eximente.

No hay comentarios: