Los viejos sólo piensan en pasado,
que el presente ya nada les seduce
y su vida ya sólo se reduce
a decirnos que siempre han trabajado.
Los maduros están en el presente
y el pasado ya nada les importa,
y piensan que la vida ya es tan corta
que la gozan con gusto intensamente.
Es el joven quien piensa en el futuro
y es que pasado apenas si lo tiene
pensando que quizá le venga un duro
porvenir y por eso le conviene
aprender, para así volar seguro
sin tener para nada quien le frene.
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1 comentario:
a mí sí me gustan las poesías.
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