Hay que rendir homenaje,
por cierto bien merecido,
a las mujeres que han sido
víctimas de algún ultraje
y con inmenso coraje
lo superaron con creces,
aunque cayeron a veces
en desánimo y tristeza,
reaccionando con firmeza
y venciendo sus dobleces.
Ellas nos han enseñado
que su inmensa valentía
sirvió para que este día
por nosotras anhelado,
quede por siempre marcado
y de ahora en adelante
no cesemos ni un instante
en defender con empeño
lo que dejó de ser sueño
conseguido ya su implante.
Es hora que celebremos
nuestro día con gran pompa,
que la ilusión no se rompa
y que a los hombres miremos
de igual a igual y seremos
dueñas de nuestro destino,
andando por el camino
que otras mujeres hicieron,
pero que no lo anduvieron
porque así quiso su sino.
Nota: Estos versos los compuse simulando que eran hechos por una mujer, el día de la mujer trabajadora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario