jueves, 4 de octubre de 2007

A MI MADRE



Tuve madre y no gocé
de su dulce compañía,
que aunque en el mundo vivía
a otro mundo se me fue;

mundo de sombras oscuras,
de miedos y de quebrantos.
Sólo Dios sabe por cuántos
sufrimientos y amarguras

terminó en aquel abismo,
con tantos y tantos daños,
por cuántos y cuántos años
como en cruel ostracismo.

De su madre, todo el mundo
da la mejor opinión,
pero yo con más razón
y en eso soy tan rotundo,

porque tengo esa certeza
al recordar sus virtudes,
pues todas sus actitudes
fueron de inmensa nobleza.

Llena de bondad estaba,
dechado de valentía
y nada suyo tenía,
que lo que tenía lo daba

a todo el que la pedía
y aunque no se lo pidiera,
que, además de buena, era
tan lista que comprendía

que favores debía hacer
a los más necesitados,
modestos y atormentados,
que no sabían resolver

los muchísimos problemas
de aquellos tiempos malditos
que eran muchos, infinitos,
de consecuencias extremas.

Recuerdo su humanidad,
su corta y frágil figura,
su educación, su ternura,
su viveza y humildad.

Le causaba pena enorme
la desgracia de la gente,
con la que estaba presente
hasta verla ya conforme.

Tenía tan gran corazón
que posada parecía,
pues a todos acogía
repartiendo comprensión.

Amiga de todo el mundo,
nunca se echó para atrás
ayudando a los demás
y un carácter furibundo

cuando veía una injusticia,
que si no la corregía
como propia la sufría
aunque le fuera adventicia.

A su influjo no sustraigo
mis más caros pensamientos
de su enseñanza avarientos,
los cuales con gran arraigo

crecieron por siempre en mí
y he tratado de imitar
en todo y así lograr
hacer lo que en ella vi.

Cada día me acuerdo de ella
más fuerte que el día anterior
y es que revivo el amor
que en mí dejó tanta huella,

que me viene a la memoria
llamando tan insistente,
que inunda toda mi mente
por su fuerza persuasoria

y aunque me da mucha pena
rememorar su recuerdo
lo haré, pues así me acuerdo
de quien sufrió por ser buena.

En la otra vida estará
esperando a que yo vaya;
seguro que no me falla
y a su lado me pondrá.



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