miércoles, 31 de octubre de 2007

COMO TE CONSIDERO


Espero que jamás pedirme quieras
aquello que no pueda conseguirte
y no llegue la hora de decirte
que imposible y por eso me dijeras

que no cuentas de ahora en adelante
conmigo, que hice siempre de escudero
poniéndome a tu lado como un cero,
que estando yo contigo ya es bastante.

No importa si conmigo sobresales
y dejas eclipsada mi presencia,
al cabo si es así es porque lo vales
y siempre contarás con mi aquiescencia,
pues tú eres de las cosas más cabales
y digna de gozar de precedencia.

COMO CRECE EL AMOR


Te llevo retratada en mi retina,
tus voces acarician mis oídos
con ecos que recuerdan los sonidos
de tu franca y feliz risa argentina.

Te busco si de mí te has alejado,
te leo en la distancia el pensamiento,
lo que haces cada hora lo presiento
y gozo cuando vuelves a mi lado.

Las horas que estamos en compañía
gozamos de consuno intensamente
y tanto si es de noche o es de día
en los dos el amor está presente
y siendo mucho crece todavía
si nos vemos los dos frente por frente.

CENTRO MEDICO


En la consulta del médico
esperaba Justiniano
cuando entraba Severiano
con su aparato ortopédico.

Éste muy a duras penas
hacia aquél se dirigía
y junto a él se ponía
después de decir “muy buenas”.

Ambos a dos preguntaron
que cuál era su dolencia,
para hacer allí presencia
y la misma se explicaron.

Severiano confesó
que cuando el tiempo cambiaba
la pierna una lata daba
“que la madre que parió”.

No podía apenas andar
aunque usara el aparato,
pues si se movía, al rato
a la cama iba a parar,

pues era tal el dolor
que sentía en la rodilla
que cualquier cosa que pilla
la destruye con furor.

A Justiniano pregunta
qué es lo que le pasa a él,
aunque el color de la piel
le dice que se barrunta

que el hígado es el culpable.
Justiniano le confirma
que es el hígado y afirma
que si el doctor le echa un cable,

con un buen medicamento,
ahora que tanto no bebe,
puede que en un tiempo breve
acabe con el tormento

de esos dolores malditos
que obligan a retorcerse
y en la cama ir a meterse
entre lágrimas y gritos.

En esto que llega Aurora
con un brazo en cabestrillo
y en el otro su chiquillo
que de cuando en cuando llora,

seguro que sin saber
ni siquiera lo que quiere.
Su madre dice que espere
que el médico la va a ver

y después de haberla visto
saldrán a la calle luego,
podrá seguir con su juego
todo lo que quiera y listo.

Pasa Ramona tosiendo
que por poco si se ahoga,
pues parece que una soga
la aprieta el cuello y sufriendo

por no poderse explayar,
que un chisme con otro enlaza
y no deja meter baza
discutiendo sin parar.

Y esta vez no se conforma
con callar y así por señas
suelta sus letras pequeñas,
como siempre fue su norma.

Engrosa la espera Andrés
al que acompaña Marina
y a los dos también se arrima
la presumida de Inés,

que del burro no se apea
porque hablando por lo codos
siempre tiene más que todos,
se trate de lo que sea.

Si alguien dice que está floja
ella contesta que más
y si tú un mal paso das
ella dice que está coja.

Sabe de todos los males
sus causas y sus remedios,
aconsejando los medios
a los que llama totales

para acabar de una vez
con aquello que te duela,
igual da que sea una muela
o se trate de acidez.

Ahora ha entrado Marimar
a la sala de consulta
y aunque lo intenta no oculta
de lo que se va a enterar,

pues su tripa le ha crecido
y aunque el novio se ha marchado
se ve que algo la ha dejado
con ella cuando se ha ido.

La mira Juan que ahora pasa
y con algún disimulo
mira la tripa y el culo
y se sonríe con guasa.

Los padres de Rafael
han entrado apresurados,
grandemente preocupados
por lo que le pasa a él

y es que jugando a la taba,
este curioso juguete
en la boca se le mete
y en la garganta se traba

y es necesario sacar
aquello de la garganta,
que grita el niño que espanta
y no deja de llorar.

Todos les ceden el paso
y convienen que es mejor
que antes que a nadie el doctor
resuelva este grave caso.

Matilde y su depresión
entran juntas en la sala,
una depresión tan mala
que la deja sin visión

positiva de las cosas,
ya que con nada se alegra
y la vida la ve negra
y las cosas desastrosas.

Muy despacio entra Jacinta
bamboleando su vientre
y desde antes que entre
ya se le ve que está encinta,

que Marimar a su lado
una sílfide parece
y es que la tripa le crece
con furor desaforado

y como no es primeriza
cada vez que pare aumenta
y no se está dando cuenta
que parece vaca suiza.

Acude con dos mocosos
un tanto maleducados,
un poco desaliñados
y un bastante revoltosos,

que se vienen atizando
y su madre no es capaz
de que se dejen en paz
y se terminen callando.

A los que están, se les suma
Mercedes, la “chinchorrera”,
ya que de todo se entera,
hablando de su reúma,

diciendo que la aspirina,
con aguardiente y con ajo
y algún que otro comistrajo,
con los dolores termina.

Que me lo digan a mí,
dice Julio diligente,
que sólo con aguardiente
yo mi reúma vencí,

aunque la verdad os digo
que el reúma me quitó,
pero el hígado quedó
igual que si fuera un higo.

Y es que Julio es un borracho
de los que antes había,
que el vino se lo bebía
como si fuera gazpacho.

Ahora llega el tío Fernando
a que le den el sintrón,
ya que tiene el corazón
que falla de vez en cuando

y el hombre tal miedo tiene
que cuando al médico va
nunca muy seguro está
de si es que va o es que viene.

La Remedios y Dolores
cada una con su quiste
y Juan que las ve hace un chiste
aunque no es de los mejores

y dice: Remedios entra,
que es a ti a la que buscamos;
luego dice: a ti te echamos
cuando en Dolores se centra.

Luego entra Pedro corriendo
y corriendo abre la boca,
diciendo que ahora le toca
porque su hija está pariendo.

Más tarde llega Ramón
en la mano un aparato,
con el que de rato en rato
ve cómo está su tensión,

que la duda se le come
y no resiste esperar
a que le toque pasar
al médico y se la tome.

Es manía muy extendida
en todo Juan Español,
igual que el colesterol
y menos mal que no el sida.

No busquemos más pacientes
que el doctor nos va a decir
que si vamos a seguir
necesitará suplentes.
































martes, 23 de octubre de 2007

CASTILLA LA MANCHA



Castilla, la de La Mancha
de nobles e hidalgos tierra,
los primeros en la guerra,
que lo hacen en avalancha

a la hora de pelear
y más si la causa es justa,
ya que nada les asusta
y si es preciso quedar

en el campo de batalla
allí quedará el primero,
que mejor que este guerrero
en parte alguna se halla.

Su palabra es como ley
cumpliéndola a rajatabla,
piensa mucho más que habla
con la dignidad de un rey.

Hombre de acero templado
como el que se hace en Toledo,
en todo emplea tal denuedo
que por eso es admirado.

Y tanto su honor vertebra
con su manera de ser
que así se dio a conocer:
“que dobla, pero no quiebra”.

Del mundo la maravilla
en el pasado te hiciste
y a tal punto te extendiste
que decían “ancha es Castilla”.

Tierra que nos encadena,
que a sus hijos vuelve parcos
y que templa bien sus arcos
asomando a cada almena

dispuesta a no trocar nada
de su bien ganada gloria
y figurando en la historia
como la más respetada.

La de horizontes sin fin
que va prolongando el suelo
hasta el mismísimo cielo,
con el cual hace confín.

Admiraciones suscitas
por lo que de ti hubo escrito
quien fue el mejor erudito
en sus más excelsas citas.

CADENA PERPETUA


Quisiera de por vida ser tu esclavo,
así permanecer eternamente
y sólo dar cabida ya en mi mente
a ti y tus referencias, pues al cabo

no puedo ya pensar en otra cosa,
que en ti cada sentido puesto tengo
dándome igual si estoy, si voy o vengo,
pues lo demás me pesa como losa.

Mis ganas de ser libre no cercena,
que gustoso me aferro yo a tu lado
y si he de cumplir esta condena
gracias doy a quien me haya condenado,
pidiendo sea perpetua esta cadena
que yo conscientemente me he buscado.

CADA PALO AGUANTE SU VELA



Cargado con mis penas voy llorando,
las lágrimas me cierran ya los ojos
sintiendo la aridez de los abrojos
sin saber ni hasta dónde ni hasta cuándo

tendré que recorrer estos caminos.
Si soy acreedor a este calvario
será que de pecados un rosario
cometí en incontables desatinos.

Si es justo que yo pague y tal parece
no vale que me queje del castigo,
que tiene cada cual lo que merece
y nunca buscaré ningún amigo
que cargue con lo que a mí me acontece
y así lo llevaré siempre conmigo.

domingo, 21 de octubre de 2007

BUSCANDO LA ALEGRIA PERDIDA



Por más que con denuedo te persigo
no logro conseguir dónde te escondes,
pues siempre que te llamo no respondes
y lleno de furor ya te maldigo,

que huérfano me tienes a porfía
sin ápice de buenas sensaciones,
cambiando sin cesar mis aquilones
y nada ya me sirve como guía.

Seguro de mí mismo pretendía
que fueras compañera permanente,
mas luego de repente te perdía
y nada ya me sirve de aliciente,
por eso estoy buscándote, alegría;
si me oyes deja todo y pronto vente.

AYUDAME



Igual que un barco velero
que surca veloz las olas,
mis ilusiones van solas
dejando tras sí un reguero

de penurias y fracasos,
pues quien paliármelos puede
no quiere hacerlo y no cede
aunque le siga los pasos

rogando con impaciencia
que por caridad me ayude,
mas mi petición elude
a pesar de mi insistencia.

Sólo con una sonrisa
que saliera de su boca,
me sentiría como roca
a la que besa la brisa,

aguantando los embates
de las olas cuando crecen
y que ejércitos parecen
curtidos en mil combates.

Necesito de su ayuda
para elevar mi moral,
pues ya me encuentro tan mal
que como pronto no acuda

más tarde será imposible
curar esta desazón,
dejando a mi corazón
en un coma irreversible.

Sin ilusiones no puedo
vivir como yo quisiera,
pues de ninguna manera
quiero ser ningún remedo

del hombre que se conforma
con vivir el día a día
y que nada grande ansía
teniendo esto como norma.

De mis ilusiones dueño,
las tengo que alimentar
y lo tengo que lograr
aunque muera en el empeño.

viernes, 19 de octubre de 2007

ATARDECER EN LA MANCHA

ATARDECER EN LA MANCHA

Venía por la carretera
en dirección a Toledo,
en ambos lados viñedo
y es que por La Mancha era.

Pronto apareció el ocaso
y el sol como aro radiante
se agrandaba a cada instante
y luego quedaba laso

a punto de fenecer
dándole paso a la noche,
poniendo un hermoso broche
al día y su acontecer.

La ruta del astro rey
como si fueran más soles,
la seguían los girasoles
por imperativa ley.

Un molino en su perfil
en lo más alto del monte,
destaca en el horizonte
sobre nubes en añil.

Es la tierra de Castilla
padre y madre del honor,
la nobleza y el valor,
todo de buena semilla.

La Mancha me recordó
al de la Triste Figura
y la impagable ventura
que a sus paisanos donó.

Me imaginaba que al trote
trayendo en ristre la lanza,
venía junto a Sancho Panza
el inefable Quijote,

deshaciendo los entuertos
que a su paso se encontrase,
fuera cual fuese su clase
con resultados inciertos,

buscando a su Dulcinea
a lomos de su montura
para curar su locura,
anhelante panacea.




AMOR INMENSO


AMOR INMENSO

Si es que de algo me arrepiento
es de haber cogido todo
el amor, que de algún modo
Dios puso para el sustento

de todo el género humano,
que ahora huérfano se encuentra
de este sentimiento y centra
sus miras en un ufano

deseo de pedirme a mí
lo que me hubiere sobrado
del amor que ya te he dado
desde que te conocí,

pero no puedo dar mucho
ya que todo te entregué
y no puede ser que dé
lo que no tengo y escucho

sus constantes peticiones
de que aunque migajas sean
de lo que quede, y emplean
en ello buenas razones,

diciendo que en el amor
hay que ser muy generoso
y repartirlo gustoso,
no siendo acaparador,

pero no puedo por más
de decirles la verdad
y es que por necesidad
no hay ya para los demás,

aunque sí un triste consuelo,
que es ver que el amor completo
está ahora inmerso en un veto
que le viene desde el cielo

y es que sólo vaya a ti
y si acaso tú quisieras
algo de amor repartieras
de lo mucho que te di

y como te di de sobra
puedes donar algún trozo,
y así encontrarás el gozo
de hacer una buena obra.

AMOR EN ESTADO PURO

AMOR EN ESTADO PURO

No hay otra cosa más grande
que el amor que yo te tengo
y se acrecienta y se expande
por dondequiera que vengo.

Se me sale por los ojos,
en mis palabras se nota,
de ti siempre tengo antojos
y este deseo no se agota.

Mi corazón se acelera
cuando en tu persona pienso
y mis ansias las libera
con un poder tan inmenso

que se apodera de mí
y hacia ti me empujan tanto
que nunca jamás me vi
en un semejante encanto,

porque encanto al cabo es
en el que me encuentro inmerso
y a veces hasta te crees
el dueño del universo.

Alas a mis pensamientos
me produce tu recuerdo
y agigantas los sedientos
deseos de tenerte y pierdo

el barniz de la cordura,
que se va difuminando
hasta que acaba en locura
y me termina dejando

como en un estado místico,
que se apodera de mi alma
y llega a lo paroxístico
deviniendo en dulce calma.

Es un estado sublime
que de manera absoluta
de lo terrenal redime
y a quien le viene disfruta

del amor su quintaesencia,
como si la beatitud
nos mostrara la excelencia
de ser la mejor virtud.

AMARGURA

AMARGURA

Si es triste la soledad
lo es mucho más la amargura,
que te ataca sin mesura,
sin descanso y sin piedad.

Y si tienes mala suerte,
que suele ser muy normal,
te acompañará este mal
hasta que llegue tu muerte.

La soledad se soporta
pues puedes llamar, que viene,
a aquello que te conviene
y como quieras se porta.

De cualquier modo, tu sueño
nadie puede interferir
y así bien puedes decir
que sólo tú eres su dueño.

Mas si llega la amargura
jamás se irá ese tormento,
pues no habrá medicamento
que sirva para su cura.

Te despiertas y allí está
para amargarte ese día,
después te sigue a porfía
y cuando duermes se va,

pero permanece alerta
y aunque creas que ya se ha ido
es sólo que se ha dormido
y contigo se despierta

y de nuevo te barrena
cada vez con más dolor,
que hasta pides al Señor
que te quite esta condena.

y que te lleve con El,
que allí no te seguirá
y a amargar a otro se irá,
cumpliendo con su papel.

AMAR ES SUFRIR




AMAR ES SUFRIR

¿Por qué viniste a mi vida,
amor, si no te llamé?;
tú llegaste y se me fue
la tranquilidad, perdida

desde aquel aciago día
en que la vi de repente
y se me clavó en la mente
tanto, que yo no creía

que pudiera suceder
lo que ahora me sucede,
que es ceder como se cede
y un camino recorrer

que lleva a ninguna parte,
porque vas encadenado
por sendas que te han trazado
sin que puedas desviarte.

Desde entonces, sordo y ciego,
en aquella mujer pienso,
con el pulso siempre tenso
y en pleno desasosiego.

No soy capaz de pensar
y me cuesta decidir,
hasta el punto de venir
cuando quisiera marchar.

La libertad que ahora tengo
es la que se me concede,
que otra cosa no se puede
y ni siquiera sostengo

posturas inalterables
que eran clásicas en mí,
pues para siempre perdí
la barca, el ancla y los cables

en que siempre navegaba
con cualquier tiempo que hiciese,
ya fuera el rumbo que fuese
y felizmente llegaba

adonde me proponía,
pero fue verla y perder
esa manera de hacer
que anteriormente tenía.

Lo descrito más arriba
no es verdad ni puede serlo
y quien quiera sostenerlo
sabrá que es una diatriba

en boca de un egoísta,
ya que el amor es belleza,
es pasión, bondad, grandeza
y además apologista

de la paz, de la alegría,
la educación, el decoro
y es el más grande tesoro
que el hombre de bien ansía.

viernes, 5 de octubre de 2007

AMANECER EN GANDIA



Una mañana temprano
a la terraza salía,
al tiempo que amanecía
saliendo el sol del verano.

Allá el horizonte enfrente
que se abre como pariendo
y lentamente saliendo
el disco del sol naciente.

Un sol de color dorado
que en las aguas se retrata,
convirtiéndose ya en plata
cuando en ellas se ha posado.

Una raya iluminada
que entre las olas se mece,
que a mis ojos adormece
y a mi espíritu anonada.

Rutilante pasarela
del horizonte a la playa,
me invita para que vaya
a lomos de aquella estela,

para llegar hasta el sol,
como diciendo “te subes
y contemplarás las nubes
a las que doy su arrebol”.

Esa imagen guardaré,
acordándome del día
que en la playa de Gandía
tal milagro presencié.

Un milagro no pequeño,
como tampoco la playa
y dudo yo de que haya
otra igual si no es en sueño.

De muy blanca y fina arena,
mimosamente cuidada,
por lo que es tan alabada
por gente propia y ajena.

He tenido la fortuna
de conocer mucho mundo,
pero aseguro rotundo
que igual no encontré ninguna.












ALZHEIMER






Estaba en el hospital
aquella anciana señora,
diciendo a su cuidadora
que se encontraba muy mal.

Que la ayudase a morir,
porque ya no soportaba
el dolor que la embargaba
y no aguantaba sufrir.

Que ya estaba muy cansada
y la vida que vivió
desde el día en que nació
se había convertido en nada.

De sus padres no se acuerda,
ni si tuvo hijos siquiera
y vive en tal cruel ceguera
que ni a su esposo recuerda.

Tiene un dolor tan profundo
día y noche, noche y día
que con vehemencia ansía
abandonar este mundo.

Le pregunta a la enfermera
el anciano que ahora entra
y que en la enferma se centra
si es posible que la viera.

La enfermera le contesta
que por qué la quiere ver,
si no le va a conocer
en situación como ésta.

No me conocerá a mí,
dice el anciano resuelto,
pero tenga usted. por cierto
que muy bien yo a ella sí.

Ella fue la que me dio
por siempre gran alegría
y jamás hubo ni un día
en que no correspondió

al cariño que le diera
y así pasó nuestra vida
que por desgracia se olvida
cuando era mi compañera.




ALREDEDOR DEL AMOR



¿Por qué yo siento rubor
si me encuentro en tu presencia?.
Por vencer mi resistencia
el amor.

No hay en el mundo fulgor
como en tus ojos se ve;
quien lo pone te diré:
el amor.

Quisiera ser un cantor
para cantar las canciones
que me inspira en ocasiones
el amor.

Nunca me encuentro mejor
que cuando estoy a tu lado
y el bienestar me lo ha dado
el amor.

Lo que siento de dulzor
tengo claro que me viene
de la dulzura que tiene
el amor.

Quiero pedirte un favor
y es que me sigas queriendo,
pues así estará creciendo
el amor.

Para mí sería un horror
que te fueras de mi vida,
ya que no tendría cabida
el amor.

Vivo siempre para y por,
me voy, me quedo y me vengo
y todo porque en ti tengo
el amor.

Voy a hacer de profesor
y enseñarte cómo se ama;
ya verás cómo te inflama
el amor.

De las flores el color,
de las aves sus canciones
y de entre las emociones,
el amor.

Vino Cristo Redentor
y repartió con largueza
Su propia naturaleza,
el amor.

No quiero ningún doctor
que me someta a la cura
de mi más cara locura,
el amor.

Soy seguro defensor
de quien persigue sin pausa
lo que más delicias causa,
el amor.

Me causaría gran dolor
si lejos de mí se fuese
o sólo que no creciese
el amor.

En este mundo, lo peor
que te puede suceder
es no poder ejercer
el amor.

Necesitarás valor
para poder resistir
las penas, si se va a ir
el amor.

¿Qué causa tal sinsabor
si de lleno no te alcanza,
destruyendo tu templanza?
el amor.

Es embriagante licor
del que el alma no se sacia
aunque actúe con pertinacia,
el amor.

ALLI NOS ENCONTRAREMOS


Amor, te estaré esperando
cuando me vaya de aquí,
seguro que deseando
que pronto llegues allí,

pues tanto me acostumbré
a estar en tu compañía,
que nunca jamás sabré
vivir sin ella y el día

en que me reclame Dios,
será un momento muy triste
por no estar juntos los dos,
ya que junto a mí estuviste

desde que nos conocimos,
con las mil vicisitudes
que gozamos y sufrimos,
con defectos y virtudes.

No hay mal que por bien no venga
y cuando ya esté en el cielo,
pediré a Dios que me tenga,
cuando demuestre mi anhelo

de tenerte de por vida,
de espera junto a la entrada
y darte la bienvenida
por mucho tiempo esperada,

que se me hará interminable
cuando no estés a mi lado,
ya que siempre vulnerable
me encontré cuando has faltado,

pues eres mi complemento,
mi alegría, mi motor
y que gracias a eso siento
cómo se agranda mi amor.

Allí juntos estaremos
por toda la eternidad,
con locura gozaremos,
pues no tendremos edad

y llenos de juventud,
de deseo, de alegría,
de cariño y de salud
tendremos plena armonía.

ABATIMIENTO Y REACCION

ABATIMIENTO

Hojas muertas mece el viento,
desnudas ramas el rocío moja
y una nube en poniente, azul y roja,
vela el sueño letal y lento
de un árbol triste que en otra hora
vivió su alegría en verde matiz,
oyó su canción al jilguero feliz
y vio al sol naciente reír en la aurora.

Espíritu que declinas
y avanzas a pasos agigantados
por la senda de aquellos que, ya ignorados,
van sólo encontrando espinas;
conociste tiempos felices que, ya lejanos,
se apartan a las brumas de lo insondable
y hoy, inerme y resignado, bajas las manos,
porque cogerlos es sueño irrealizable.

REACCION

¿Hojas muertas? ¡qué patraña!
¿árbol mustio? ¡ qué mentira!
vuelve en primavera y mira,
compadezco al que se engaña.
¿Tiempos pasados?, ¡ no los recuerdes!
¿quieres ser joven?, ¡ mira adelante!
que si lo haces atrás, el camino lo pierdes
y no llegarás a tu meta triunfante.

A YOLANDA (MI SOBRINA)


Me pides una poesía
y es la que estás ahora viendo,
ya que la terminé haciendo,
pues negarme no podía,

pero todas las virtudes
que te adornan no las pongo
aunque así sé que me expongo
a que hasta no me saludes,

aunque alguna sacaré
sin que tenga que esforzarme,
que sólo la de aguantarme
es la primera que sé.

Me gusta cuando me escuchas
y te ríes con mis bobadas,
pues con fuertes carcajadas
recibes las paparruchas

que te cuento cuando vienes
y ahora viene otra virtud
escogida entre el alud
de las virtudes que tienes

que es la de saber oír
y sacarle punta a todo
ya que así vives el modo
de donar y recibir,

que en los tiempos que vivimos
es virtud y no pequeña,
ya que priva el santo y seña
que ni escuchamos ni oímos.

Si tengo que sacar otra
ningún trabajo me cuesta
y es tan clara como ésta:
que has tenido mucha potra

en trabajar con los niños
que es lo que a ti más te va,
ya que en él mucho se da
de cuidados y cariños

y de ambos tú tienes mucho,
pues cuando vengo a tu casa
tu madre cuenta sin tasa
de ambas cosas y lo escucho

A SARITA (AMIGA DE RONDA Y NIETA DE MI CUÑADA DELFINA




Tanta gracia emplea Sarita
en cantarnos sus canciones
que alegra los corazones
y la tristeza nos quita.

Igual pasa al recitar,
que lo hace con tal donaire
dando a los versos un aire
y una alegría sin par,

accionando con sus manos
de consumada maestra
cuando sale a la palestra
antes que se lo pidamos,

pues siente tal afición
al cante y la poesía
que a decir versos se lía
de los que sabe un montón.

Ojalá si conservase
esta gracia y estas ganas,
que son aficiones sanas
con las que nos deleitase,

que es un gozo el escucharla
con esa voz infantil
y no una vez, sino mil
y tenemos que animarla

para que nunca jamás
abandone estos anhelos,
que alegrará a sus abuelos
y también a sus papás,

lo mismo que a quien la vea,
pues la niña es una fiesta
de gracia tan manifiesta
y que por siempre lo sea.

Bendita sea la maestra
que empleó tal contumacia
en que sacara esta gracia
y se mostrara tan diestra.

Sin dificultad intuyo
que sus padres han de estar
deseosos de escuchar
a la niña con orgullo.

A RONDA (MI NIETA CHINITA)



Nos ha llegado de oriente
igual que los Reyes Magos
y cuando llegó a estos pagos
y nos miró sonriente

a todos nos conquistó
utilizando su encanto,
que la niña tiene tanto
como jamás nadie vio;

ni reina, ni emperadora,
que es bastante más que eso,
ya que ella en un solo beso
genera el amor que aflora

a todos los que tenemos
la suerte de estar con ella,
que es nuestra guía, la estrella
que en nuestro horizonte vemos.

Pero entre tanta alegría
que la niña nos derrama
hay alguien que tanto la ama
que gustosa la vería

ser tan feliz con nosotros
aunque fuera un solo instante
y regresar al levante
sabiendo que aunque son otros

los que gozan de tener
entre ellos este prodigio
de niña, un solo vestigio
de ella llegaría a ser

el ungüento permanente
que paliara de por vida
la anterior vida sufrida
por estar su niña ausente.

Y así con sólo el recuerdo
de lo feliz que la viera
su sufrimiento se fuera
y tendría el muy buen acuerdo

de pensar que ha comprobado
que ni ella misma podría
haber dado la alegría
que nosotros la hemos dado.

A PATRICIA (MI NIETA)

Con cariño voy a escribir ahora
de una niña que es toda una delicia
y muy guapa, pues hablo de Patricia,
que al cariño se hace acreedora

por todas las virtudes que atesora
y, además, no conoce la malicia,
los estudios los lleva con pericia
y su pelo dorado la decora,

que lo suelta y parece luz de aurora
que quiere demandar una caricia
del que escribe que sabe que la adora,
aunque esto a esta altura no es primicia,
pues siempre que está lejos mi alma llora
si tardo en recibir de ella noticia.

jueves, 4 de octubre de 2007

A MI MADRE



Tuve madre y no gocé
de su dulce compañía,
que aunque en el mundo vivía
a otro mundo se me fue;

mundo de sombras oscuras,
de miedos y de quebrantos.
Sólo Dios sabe por cuántos
sufrimientos y amarguras

terminó en aquel abismo,
con tantos y tantos daños,
por cuántos y cuántos años
como en cruel ostracismo.

De su madre, todo el mundo
da la mejor opinión,
pero yo con más razón
y en eso soy tan rotundo,

porque tengo esa certeza
al recordar sus virtudes,
pues todas sus actitudes
fueron de inmensa nobleza.

Llena de bondad estaba,
dechado de valentía
y nada suyo tenía,
que lo que tenía lo daba

a todo el que la pedía
y aunque no se lo pidiera,
que, además de buena, era
tan lista que comprendía

que favores debía hacer
a los más necesitados,
modestos y atormentados,
que no sabían resolver

los muchísimos problemas
de aquellos tiempos malditos
que eran muchos, infinitos,
de consecuencias extremas.

Recuerdo su humanidad,
su corta y frágil figura,
su educación, su ternura,
su viveza y humildad.

Le causaba pena enorme
la desgracia de la gente,
con la que estaba presente
hasta verla ya conforme.

Tenía tan gran corazón
que posada parecía,
pues a todos acogía
repartiendo comprensión.

Amiga de todo el mundo,
nunca se echó para atrás
ayudando a los demás
y un carácter furibundo

cuando veía una injusticia,
que si no la corregía
como propia la sufría
aunque le fuera adventicia.

A su influjo no sustraigo
mis más caros pensamientos
de su enseñanza avarientos,
los cuales con gran arraigo

crecieron por siempre en mí
y he tratado de imitar
en todo y así lograr
hacer lo que en ella vi.

Cada día me acuerdo de ella
más fuerte que el día anterior
y es que revivo el amor
que en mí dejó tanta huella,

que me viene a la memoria
llamando tan insistente,
que inunda toda mi mente
por su fuerza persuasoria

y aunque me da mucha pena
rememorar su recuerdo
lo haré, pues así me acuerdo
de quien sufrió por ser buena.

En la otra vida estará
esperando a que yo vaya;
seguro que no me falla
y a su lado me pondrá.



A LAURA (MI NIETA)


Es Laura la más alta del equipo
de las niñas que juegan baloncesto;
seguro que jugando le echa el resto,
consiguiendo así ser el prototipo

del juego que requiere más entrega,
que sólo las personas entregadas
lo practican, estando bien marcadas
sin perder ni un segundo en esa brega,

pensando en un constante movimiento
con tino persiguiendo a la pelota,
dejándose en el juego hasta el aliento,
brazo en alto al estilo de la jota,
corriendo como sólo corre el viento
hasta el fin que se queda como rota.

A LA VIRGEN DE RONDA

A LA VIRGEN DE RONDA

Reina Del Cielo,
eres mi guía
y es mi consuelo
Tu cercanía.

Cuando Tú llegas
de año en año
con Tu luz ciegas
y no es extraño

que el sol asoma
rayos brillantes
porque la toma
de Tu luz antes.

Cuando te miro
Tus bellos ojos
en un suspiro
caigo de hinojos.

En ellos traes
tanta pureza
que nos atraes
por su belleza.

Quitas las penas
cuando te imploran
las almas buenas
que a Ti te adoran.

Cada garganta
fuerte responda
“Viva la Santa
Virgen de Ronda”.

Yo bien quisiera
que hasta la ermita
la Virgen fuera
sólo en visita

de cortesía.
Cuando volviera
Le pediría
que no se fuera,

No hay un carpeño
que no te adore
y hasta en su sueño
su llanto aflore

cuando Tú llegas
a ésta Tu casa
y nos entregas
amor sin tasa.

Cuando nacemos,
bajo Tu manto
nos acogemos,
luego otro tanto

cuando morimos
y así completa
por Ti vivimos
de la a la ceta.

Juntos logremos
su intercesión
y así tendremos
la salvación

que Jesús hace
lo que Su Madre
pide, y le place
pedirlo al Padre.


A LA MUJER EMANCIPADA


Hay que rendir homenaje,
por cierto bien merecido,
a las mujeres que han sido
víctimas de algún ultraje
y con inmenso coraje
lo superaron con creces,
aunque cayeron a veces
en desánimo y tristeza,
reaccionando con firmeza
y venciendo sus dobleces.

Ellas nos han enseñado
que su inmensa valentía
sirvió para que este día
por nosotras anhelado,
quede por siempre marcado
y de ahora en adelante
no cesemos ni un instante
en defender con empeño
lo que dejó de ser sueño
conseguido ya su implante.

Es hora que celebremos
nuestro día con gran pompa,
que la ilusión no se rompa
y que a los hombres miremos
de igual a igual y seremos
dueñas de nuestro destino,
andando por el camino
que otras mujeres hicieron,
pero que no lo anduvieron
porque así quiso su sino.

Nota: Estos versos los compuse simulando que eran hechos por una mujer, el día de la mujer trabajadora.













A LA MUERTE



A LA MUERTE

No me molestes, maldita
muerte que me rondas cerca,
ya sé que te pones terca
y tu presa no te quita

nadie cuando tú la eliges,
que gracias a tu maldad
te alías con la enfermedad
y al enfermo tanto afliges

que termina por ceder
y su dolencia que es mucha
le hace abandonar la lucha
y a tus brazos va a caer.

Seguro que muchas veces
próxima me perseguías,
que al alcance me tenías,
pero quizá por mis preces

tuviste que huir de mí
esperando otra ocasión
escogida entre el montón
en las muchas que me vi.

Esta vez no tengo fuerzas
para cambiar mi destino
y encontrarás mi camino
a menos que tu te tuerzas,

que ya me encuentro cansado,
muy hastiado, perdedor
y lo que es mucho peor:
me encuentro decepcionado,

en el borde del abismo.
Ten los brazos bien abiertos,
porque yo ya entre los muertos
me encuentro desde ya mismo.

martes, 2 de octubre de 2007

A JULIO (MI CUÑADO)

Fuiste mis pies y mis manos
y si poco nos tocamos
parece que nos llevamos
cual si fuésemos hermanos,

pues como Gerva y Tirita,
como tu padre decía,
un día con otro día
nunca faltaste a la cita

y siempre me has ayudado
colmándote de paciencia,
tragando mi impertinencia
aunque estuvieras cansado.

Y en este dichoso huerto
el tiempo perdías a veces
y me arreglabas con creces
solucionando el entuerto

que a veces yo cometía,
pues para nada soy ducho
en estas lides y lucho
con denuedo y valentía

por tener un huerto sano
donde las cosas crecieran
hermosas y luego fueran
desde el tomate al manzano

como no haya en parte alguna,
pero mi poca experiencia
junto con mucha exigencia
no traían buena fortuna.

Nos diste apoyo sin tasa
y en el mundo no hay peculio
para pagártelo, Julio,
pero tú aquí estás en casa.

El día que no nos visitas
todos de menos te echamos
y ese día tristes estamos
desde Susy a las perritas.

Si alguna vez te he ofendido
sería por la confianza
y ahora mismo, sin tardanza,
perdón por ello te pido.

A JESUS (MI NIETO)

Presiento que en familia ya tenemos
el embrión de un futuro campeón;
y si pone en las jugadas corazón
en lo alto del podio lo veremos

no una vez sino muchas, muchas veces
a poco que la suerte le acompañe,
mas tiene que pensar que a él le atañe
el modo de luchar sin timideces.

El golf es un deporte que es bien duro,
aunque nada a Jesús se le resista,
pues le veo que para ello está maduro,
que además de ser fuerte es estilista
y sin riesgo de equívoco le auguro
va a ser siempre el primero de la pista.

A CRISTINA (MI NIETA)

No miento si coloco yo a Cristina
de todos mis seis nietos en cabeza,
pues sólo por cordura y por belleza
merece figurar en hornacina.

Y no quiero olvidarme de habitudes
que adornan a mi nieta que es tan guapa,
que a nadie que la vea se le escapa
su número tan grande de virtudes.

Si sumo a todo esto lo estudiosa,
lo pulcra, bien vestida, inteligente,
amable, sonriente y hacendosa
y encima de sus padres obediente,
sólo agrego que mira tan airosa
que en sus ojos el baile está presente.